miércoles, mayo 14, 2008

Ronda de Vinos Orgánicos en Mendoza

La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, junto con Fundación Pro Mendoza y Fundación ArgenINTA, organizan la 1º Ronda de Negocios con importadores de Vinos Orgánicos, que se llevará a cabo del 23 al 27 de junio en la ciudad de Mendoza.

El evento pondrá en contacto a los elaboradores de vinos orgánicos con compradores internacionales, provenientes de Inglaterra, Alemania, Dinamarca, Austria, Suiza, Suecia, Estados Unidos, Canadá, Japón, China y Corea.

Para asistir a las Rondas de Negocios cada empresa deberá acreditarse con anticipación dado que habrá cupos limitados y solamente podrán participar hasta dos personas por empresa. Como requisito, se exige que la firma pueda acreditar experiencia exportadora.

A los efectos de coordinar la participación en los encuentros de negocios, las entidades organizadoras acordaron como mecanismo de inscripción la colaboración por parte de cada empresa donando $200 a una institución de bien público, tal como se ha venido haciendo en otras oportunidades.

La fecha de cierre de inscripción es el 16 de junio. Para mayor información podrá contactarse con: Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA) PROARGEX: (54 -11) 4349-2729/2292 - Ing. Agr. Mauricio Pellegrino/ Lic. María Florencia Pombo
mpelle@mecon.gov.ar; fpombo@mecon.gov.ar - Fundación ProMendoza: Tel./Fax: ++54 261 40 54 700 Lic. Noris Rivarola conservas@promendoza.com www.promendoza.com

Una investigación vincula la música con el sabor del vino

La música puede influir en el sabor del vino, según una investigación impulsada por el enólogo chileno Aurelio Montes y llevada a cabo por una universidad británica, la cual fue presentada hoy en Londres.
De acuerdo con el estudio, las personas cambian en un 60% su percepción del sabor del vino que están degustando dependiendo del tipo de música que en ese momento escuchan.

Así, el rock de verdaderos clásicos como Jimi Hendrix o los Rolling Stones es el perfecto acompañante para una copa de Cabernet Sauvignon, mientras que la ópera da especial brillo a un Syrah 2006, según el estudio realizado por los psicólogos de la Universidad Heriot Watt de Edimburgo.

La investigación, realizada en colaboración con el productor de vinos chileno Aurelio Montes, afirma que los diferentes tipos de música estimulan diferentes partes del cerebro y nos preparan para degustar vinos de una forma consecuente a esas melodías.

Por ejemplo, cuando se oye una pieza musical de gran fuerza, como puede ser la cantata escénica Carmina Burana, un vino como el Cabernet Sauvignon se percibe un 60% más potente, rico y robusto que cuando se saborea sin música alguna.

"Es la primera vez que se ha probado científicamente que la música puede afectar a la percepción de otros sentidos y cambiar el gusto de un vino", dijo el profesor Adrian North de la Universidad Heriot Watt.

El estudio involucró a 250 estudiantes de la universidad que se ofrecieron voluntariamente para participar en el análisis.

Aurelio Montes y el canto gregoriano

La investigación fue impulsada por el productor chileno Aurelio Montes, que canta cantos gregorianos mientras hace madurar a sus viñas porque, según afirma, esas suaves vibraciones mejoran la calidad del vino.

"Me intrigó el enfoque de Montes y me agradó explorar si la música podía verdaderamente influenciar el gusto de nuestros vinos", explicó North, jefe del departamento de Psicología Aplicada de la citada universidad escocesa.

David Williams, editor de la revista Wine and Spirit (Vinos y Licores), también se entusiasmó con el proyecto.

"Me gusta la idea de que la música pueda tener un efecto tan enorme en el sabor del vino y también me gusta que la gente del comercio del vino pueda utilizar esa información", dijo.

"Quizás podamos empezar a ver cómo cambian esas ofertas de 'una botella gratis por una compra de...' por otras de 'una botella y un CD de Mozart gratis'. Incluso un día quizás pueda haber elencos de música asociados a la carta de vino en los restaurantes con las estrellas Michelin", bromeó.
Fuente El Mercurio, Chile